De parciales y más

Semana 5 ó 6…bueno, no importa, una semana más. Hicimos los primeros y únicos parciales programados para este fabuloso ciclo. De manera personal, abordé estos parciales como quién camina por una campo minado: nunca se sabe qué se puede esperar.

Mi metodología consistió en leer clase por clase y comparar mis notas personales con cada presentación. El contenido de naturaleza estrictamente teórico me quemó un poco las neuronas pero me encontraba en cierto estado de tranquilidad por haber asistido a todas las clases de todos los talleres; sin embargo, no me aprendí nada de memoria. 

El primero en la lista fue el de Consultoría. Debo confesar que fue un “poco” agotador.  En mi caso, lo que más tiempo me llevó fue la creación de la dichosa carta a nuestro empleador explicándole ciertos puntos de la comunicación organizacional y para cerrar teníamos que adjuntar un presupuesto de anuncios en prensa, el cual (por motivos de tiempo) sé que no tiene la mejor presentación. En esta carta toqué puntos que sentía que ya tenían respuesta en preguntas anteriores, por lo mismo, sentí que estaba redundando. Mi recomendación para Cecilia, sería que el formato del examen fuera más conciso, más integrado. Creo que hubiera bastado la carta para abarcar todos los temas vistos en clase.

Luego vino el de Validación. La carga teórica era grande, pero por suerte tuvimos la oportunidad de ocupar el material utilizado en clase, sobre todo las anotaciones que fueron, verdaderamente, mi salvación (bueno, eso digo yo). Así no estamos preocupados por aprendernos de memoria las cosas, sino que se le saca provecho al contenido de las clases a través de su análisis. Buena propuesta, Roxana, la felicito.

El pasado viernes tuvimos el de Campañas. Sus mejores atributos fueron su estructura sencilla y su brevedad. Pudimos salir rápido sin mayores complicaciones, pero considero que habían elementos que teníamos que aprendernos de memoria, cosa que yo no hice, así que no sé cómo me habrá ido en la parte conceptual.

A todo pulmón

 

Que difícil se me hace
matenerme en este viaje
sin saber a donde voy en realidad
si es de ida o de vuelta
si el furgón es la primera
si volver es otra forma de llegar

Que difícil se me hace
cargar todo este equipaje
se hace dura una subida al caminar
esta realidad tirana
que se ríe a carcajadas
porque espera que me canse de buscar

Coro:

Cada nota, cada idea,
cada paso en mi carrera
y la estrofa de mi última canción,
cada fecha postergada
la salida y la llegada
y el oxígeno de mi respiración
y todo a pulmón
todo a pulmón

Que difícil se me hace
mantenerme con coraje
lejos de la tranza y la prostitución
defender mi ideología
buena o mala pero mía
tan humana como la contradicción

Que difícil se me hace
seguir pagando el peaje
de esta ruta de lujuria y ambición un amigo en la carrera
una luz y una escalera
y la fuerza de hacer todo a pulmón

¡Más, definitivamente, es más!

Semana 3. Poco a poco nos hemos ido adaptando al ritmo de trabajo de los talleres; entre desvelos, bromas y dosis de nicotina (necesarias para mantener controlado el estrés), se me han abierto los ojos y estoy empezando a notar la importancia de cada trabajo. Mi forma de abordar cada reto va a definir mi actitud en el mundo laboral. Esto definitivamente no es un ensayo, es realmente importante.

“Menos es más” dicen por ahí. Esto, por supuesto, no se aplica a los talleres. Cada día, estamos expuestos a fallar si nos acomodamos y presentamos lo apegado al papel, siguiendo al pie de la letra las indicaciones, casi como palabra divina. Pero hasta para seguir las reglas más básicas hay que ser creativo.

La teoría se ha apoderado de nuestra mente y la práctica se ríe de nuestra falta de experiencia. Pero ahí vamos, saliendo de una ceguera histórica, dejando atrás la enseñanza colegial…ahora somos dueños de nuestro aprendizaje. 

Estoy aprendiendo a no conformarme, a no quedarme corta, a no quedarme con las ganas, a buscar la excelencia y a entregarme a esta profesión con respeto y pasión.

Entre golosinas, identidades y tarifas

En esta semana se nos ha dado una probadita de lo que en escencia significan los Talleres de Comunicación Organizacional: mucho trabajo, mucha organización y buenos resultados.

En campañas, nos pidieron crear una golosina. Para mí, golosina en todo su sentido es algo delicioso, lleno de azúcar y, la mayoría de las veces, poco saludables. Pensaba en flanes de café cubiertos con chocolate, rollitos de masa de pancakes con dulce de leche…en fin, cientos de alimentos poco nutritivos que terminan por revelarse en el rollito en forma de flotador que tengo alrededor de mi cintura.Ante mis propuestas innasanas, surgió la iniciativa de ampararnos bajo el concepto innovador de la “golosina saludable”. Trocitos de fruta congelada cubiertos de chocolate oscuro, productos 100% naturales, con el objetivo de fomentar el cosumo de frutas y alimentos nutritivos que contribuyan a una dieta balanceada. “Diva Ice” está dirigido para mujeres activas dentro del campo laboral cuyas edades oscilen entre los 25 a 55 años, en pocas palabras nuestro público objetivo son mujeres que quieren mantenerse en forma para lucir y sentirse bien. Los trocitos de fruta vienen en un moderno empaque en forma de pirámide para hacer referencia a la pirámide nutricional de alimentos que debemos incluir en nuestra dieta diaria.

La idea es muy buena, aunque al principio debo confesar que me pareció un poco superficial y exclusivo, dos elementos que no estamos acostumbrados trabajar dentro de los ideales de la educación jesuíta; sin embargo, la meta, como comunicadores, era crear una estrategia de lanzamiento para un producto innovador. Ahí radica lo bueno y lo mejor del ejercicio. Se nos dio la libertad de jugar con nuestra creatividad y apostar en ello todo lo que quisiéramos.

En validación, las temáticas estuvieron como se dice popularmente “fumadísimas”. Un folleto como de diez páginas encerraba el secreto mejor guardado: qué es identidad. “Quién necesita identidad” de Stuart Hall, se burlaba de mi inteligencia con la utilización de un lenguaje sumamente técnico y “rebuscado”. Si a esto le sumamos que el autor se apoyó de una serie de conceptos sacados de otro autores igual o más complicados que Hall, la lectura fue bastante compleja.

En consultorías, las condenadas tarifas de los anuncios que se publican en los principales periódicos del país se convirtieron en nuestra peor pesadilla. Si el objetivo es que conozcamos todos los elementos que rodearán nuestro futuro trabajo como comunicadores organizacionales, hubiera bastado con hacer como máximo unos 7 ejemplos con anuncios de diferentes tamaños y colores. Pero sacar dos anuncios por sección de cada uno de los periódicos…es demasiado de nada. En la primera hora, se aborda a la actividad de forma positiva; a las dos horas, se vuelve aburrida, a las dos horas y media, eso es un martirio!!!! Es una lástima, pues se perdieron las ganas de aprender y todo se basó en la obligación y la mala gana.

Sugiero a mis maestros que no dejen tareas solo por dejarlas. No es necesario que nos llevemos trabajo a la casa si podemos hacer ejercicios en clase que nos ayuden y nos sirvan más.

Al lado del camino (Fito Paez)

Fito Paez 

Fito Paez

Me gusta estar al lado del camino
fumando el humo mientras todo pasa.
Me gusta abrir los ojos y estar vivo,
tener que vérmelas con la resaca.
Entonces navegar se hace preciso
en barcos que se estrellen en la nada.
Vivir atormentado de sentido,
creo que esta sí, esta es la parte más pesada.

En tiempos donde nadie escucha a nadie,
en tiempos donde todos contra todos,
en tiempos egoístas y mezquinos,
en tiempos donde siempre estamos solos,
habrá que declararse incompetente
en todas las materias del mercado.
Habrá que declararse un inocente
o habrá que ser abyecto y desalmado.

Yo ya no pertenezco a ningún istmo
me considero vivo y enterrado.
Yo puse las canciones en tu walkman,
el tiempo a mi me puso en otro lado.
Tendré que hacer lo que es y no debido,
tendré que hacer el bien y hacer el daño.
No olvides que el perdón es lo divino
y errar a veces suele ser humano.

No es bueno nunca hacerse de enemigos
que no estén a la altura del conflicto.
Que piensan que hacen una guerra
y se hacen pis encima como chicos.
Que rondan por siniestros ministerios
haciendo la parodia del artista.
Que todo lo que brilla en este mundo
tan solo les da caspa y les da envidia.
Yo era un pibe triste y encantado
de Beatles, Caña legui y maravillas,
los libros, las canciones y los pianos,
el cine, las traiciones, los enigmas,
mi padre, las cervezas, las pastillas, los misterios,
el whisky malo, los óleos, el amor, los escenarios,
el hambre, el frío, el crímen, el dinero y mis 10 tías
me hicieron este hombre enreverado.

Si alguna vez me cruzas por la calle
regalame tu beso y no te aflijas.
Si ves que estoy pensando en otra cosa
no es nada malo es que paso una brisa.
La brisa de la muerte enamorada
que ronda como un ángel asesino.
Mas no te asustes siempre se me pasa
es solo la intuición de mi destino.

Me gusta estar al lado del camino
fumando el humo mientras todo pasa.
Me gusta regresarme del olvido
para acordarme en sueños de mi casa,
el chico que jugaba a la pelota,
del cuatro nueve cinco ocho cinco.
Nadie nos prometió un jardín de rosas,
hablamos del peligro de estar vivos.

No vine a divertir a tu familia
mientras el mundo se cae a pedazos.
Me gusta estar al lado del camino,
me gusta sentirte a mi lado.
Me gusta estar al lado del camino,
dormirte cada noche entre mis brazos.
Al lado del camino, al lado del camino,
al lado del camino. Es más entretenido
y más barato.
Al lado del camino…